Restaurante Eutimio Lastres

Viajar por Asturias es siempre una experiencia mágica, da igual si eres de la tierra, estas de paso, de turismo o te vienes a vivir, las sensaciones que uno experimenta descubriendo y conociendo sus pueblos y villas son siempre enriquecedoras.
 Uno que es muy aficionado a esto del buen comer, intenta siempre acercarse a esos sitios que van poco a poco convirtiendose en referencia imprescindible de la rutas gastronomicas.


 Lastres, preciosa y empinadisima villa de la zona central costera, pone mesa y mantel en un par de explendidos sitios donde comer se convierte en algo más que un acto orientado a la supervivencia.
Este fin de semana he podido disfrutar de uno de ellos y ahora os cuento como fue la mística y marítima experiencia.

Uno que ya peina canas ,ha tomado nuevos rumbos en eso del ocio de fin de semana, el consenso familiar nos ha llevado a dejar aparcado el habitual cena/copa, cena/cine, y desde hace tiempo nos dedicamos al turismo interior, cosa esta que se refiere al visitar y descubrir los lugares y rincones de la propia provincia, comunidad autónoma o país.


Asi y no siendo absoluta la renuncia a la visita a garitos nocturnos de mal nombre( los mas divertidos por cierto), donde todos los gatos son pardos y las gatas no tienen uñas, los fines de semana los dedicamos a excursiones por nuestra fantastica y cada vez menos verde y virgen Asturias.


Lastres es una pequeña villa marinera de no mas de 2000 parroquianos, construida en pleno acantilado , mirando al mar y convirtiendo en una odisea casi deportiva callejearla y recorrerla.
 De empinadas y empedradas calles, la villa nos invita la paseo dirigiendonos siempre al mismo sitio, al puerto, antiguo puesto cien veces asediado por franceses e ingleses en sus distintas trifulcas con el reino español del siglo XV.


El antaño puerto pesquero ha ido dejando que a su lado haya crecido un pequeño puerto deportivo , atraque de intrepidos navegantes y refugio de veraneantes y visitantes eventuales.


 Bajar al puerto es facil, otra cosa es subir. La empinada cuesta medio empedrada medio asfaltada, hace que uno tenga que hacer un par de paradas a reponer fuerzas en un par de chiringuitos que hay estrategimente situados a medio camino y donde podemos degustar una fria y reconstituyente sidra acompañada de una docenita de mejillones a la marinera,evidentemente el "afoguin" que produce la cuesta, no es mas que un pretexto como otro cualquiera para parar a tomarse unos culines).


 Volviendo al ajo, preparamos la visita a Lastres con un par de dias de antelacion, siempre esta bien preveer las cosas aunque la visita sea al pueblo de al lado , sobre todo si pretendes comer en uno de los sitios mas solicitados de la zona.
 Asi , el viernes estaba yo llamando a casa Eutimio para reservar mesa, una amabilisima voz femenina me atiende con exquisita cercania y me dice que no hay problema , eso si, no podra ofrecerme mesa de ventana al mar, ya que están todas reservadas. Le digo que da igual que seguro que disfrutaremos tanto o mas de la comida y quedamos en que a las tres menos cuarto del domingo siguiente , una mesa para tres, estaría esperándonos dispuesta a darnos asiento y soporte .

 Dejamos  atrás las distintas salidas a Gijon y Villaviciosa, y mas o menos tres cuartos de hora despues de salir de casa, tomamos la salida de la autopista que nos indicaba que Lastres nos esperaba a unos kilometros por la nacional. A eso de las doce, llegamos a la villa, la verdad es que , nos fue un poco complicado encontrar donde aparcar, ya que la villa esta atravesada por la carretera nacional que nos lleva a Colunga,  capital del concejo ,carretera que se estrecha hasta el punto de que a mitad de travesia un semaforo regula el trafico cortando alternativamente cada una de las dos direcciones y permintiento solo el paso en una u otra direccion, para evitar que los coches se traguen las casas que literalmente cuelgan sobre la calzada.
 Entre unas cosas y otras, salimos de Lastres casi sin darnos cuenta de que habiamos entrado, y un par de kilometros mas adelante y donde vimos que el peligro de dar la vuelta no era demasiado, volvimos sobre nuestros pasos, esta vez lentamente y fijandonos bien en las direcciones y alternativas, que al final se resumian en dos, o volviamos a salir del Pueblo o bajabamos al puerto. Como la decisión era facil, hacia el puerto que nos fuimos, buscando un sitio donde poder aparcar y por fin comenzar a disfrutar del día que habiamos planeado.


Aparcado el coche, desentumecidos los huesos y estiramos los musculos, la mañana invitaba al paseo, el olor a mar lo llenaba todo, y el ruido delas olas batiendo en la minuscula playa que hay al lado del puerto pesquero ayudaban al relax y al disfrute.
Sacamos las fotos de rigor, vimos y criticamos al turista guiri habitual y despues de un buen rato de paseo nos decidimos a subir la empinada cuesta que hacia algo mas de tres cuartos de hora habiamos bajado en coche.
Hay que decir que a esas horas el ir y venir de autos era un goteo constante con lo que subir la cuesta se hacia en momentos hasta peligroso ya que hay puntos en los que casi no caben dos coches que se cruzan y obligan al caminante casi a colgarse del muro que separa el acantilado.
Sorteados estos obstaculos y subida media cuesta, decidimos que nos apetecia tomarnos un vinazo y unas cervezas en un restaurante/chiringo tipico de casi todos los puertos de Asturias.
 Con una escueta mesa en la terraza, penduleante en una minima acera, disfrutamos del aperitivo , amenizado por las risas y comentarios de parroquianos y visitantes. Dejamos pasar el tiempo y a eso de las tres menos cuarto decidimos que ya era momento de subir al restaurante que se encuentra justo al final de la cuesta, si os fijais en la foto , vereis que justo al borde del edificio hay una especie de muro con arbolitos, y en la esquina de la foto , podeis ver al fondo casi perdida la bocana del puerto.
AL final de la cuesta esta la entrada al jardin privado del restaurante donde se encuentra la puerta de acceso. Al llegar una encantadora recepcionista nos saludo y le indicamos que teniamos reserva,  nos pidio que esperaramos un momento, casi al minuto aparecio una joven con una enorme sonrisa preguntando a nombre de quien estaba la reserva y despues de confirmar nos invitó a pasar al comedor
 Descubrimos un exquisito comedor con paredes de piedra, decorado con distintos motivos marineros, pequeños bouquets de plantas vivas, y telas en tonos azules , ocres y naranjas, todo muy acogedor. A la izquierda, una zona de mesas que a mi se me antojo de tipo familia numerosa por que en ese momento estaban ocupadas por numerosos comensales disfrutando de guisos y potajes.
A la derecha una zona mas recogida pero perfectamente integrada con dos mesas para seis, una para cinco la nuestra que era de tamaño para cuatro , y otra pequeñita para no mas de dos comensales. Justo en frente de nuestra mesa estaba un enorme ventanal, ( en la foto, a la parte lateral derecha, con marcos morados) que mirando al mar nos invitaba a disfrutar de una maravillosa vista que nosotros pudimos imaginar ya que como os dije, las dos mesas de ventana ya estaban reservadas.
 La camarera nos acerco la carta, nos informo de lo que se habia agotado y de las posibilidades que estaban fuera de esta y que eran recomendaciones para ese dia. Tomanos nota de la oferta "extra" y nos fuimos decidiendo poco a poco.


 Entrantes: Esta es la parte mas complicada, ya que si te pasas pidiendo y no tienes mucha hambre , uno no se acaba el plato principal, y si te quedas corto, siempre hay un regusto a " vaya pude haber pedido alguna cosa mas", la verdad es que como era la primera vez que comiamos en este sitio, según íbamos pidiendo mirábamos la cara de la camarera a ver como iba la comanda.
 De las opciones variadas, nos decidimos por: Las Croquetas de Siempre.( ya veis un clásico , incluso en el nombre así es como vienen en la carta) Ensalada de Queso fresco, anchoas de Lastres y Pimientos. Y el plato mixto de Pates de la casa, ( pate de marisco, cabrales, oricios y esparragos)
Cuento experiencia por experiencia, asi no me quedan cosas en el tintero.
 Las croquetas, eran como una docena de pequeñas pero exquisitas croquetas de jamon.
 La ensalada consta de un plato con pimientos en tiras, como una docena de exquisitas anchoas de Lastres, nada saladas y sin una sola espinita, y una bola de una especie de crema de queso fresco, untuoso y muy sabroso, todo ello encima de una cama de distintas lechugas,ligerisimamente aliñado con aceite de oliva y vinagre de modena.

 El Plato de Pate era en plato con seis trozos de pate, dos de marisco, dos de oricios, uno de cabrales y uno de esparragos, acompañado de tostaditas y panqués de pan. Para mi gusto el pate de marisco era demasiado suave pero los demas estaban muy buenos.


LOS PRINCIPALES:

Un plato de Pimientos del piquillo rellenos de pescado y marisco, Y dos raciones de San Martin al horno.
 EL plato de pimientos eran cinco hermosos piminentos del pico, rellenos de buen marisco y pescado sobre una salsa de tomate natural, muy muy ligera.


El San Martin ,para quien no lo sepa es un pescado blanco de textura carnosa, con pocas y enormes espinas, muy mu sabroso. Bien pues nos trajeron una fuente de horno, en la que humeaba un tremendo trozo de San Martin, de un kilo o algo mas, todo rodeado de patatas panadera y cebolla pochada, con un exquisito fondo de salsa de pescado,con un toque un pelin acido por la cebolla pero que le quedaba estupendamente al conjunto.


Dar cuenta de todas estas viandas nos llevo una buena hora y media, lo fuimos regando todo con una buena botella de Alvariño,Gran Bazan, y agua mineral para ir rebajando.


POSTRES:

Aqui las cosas se complicaron, mas que nada por que somos unos llambiones y la carta aunque corta era apetitosa, asi que como preguntar no cuesta nada llamamos a la camarera para que nos informara de si habia la posibilidad de un Mix de postres, nos dijo que si, y nosotros encantados y sin preguntar mas, le dimos el visto bueno, ademas de esto pedimos un Helado de Cafe y chocolate blanco sobre Coulis de frambuesa , ya que era el unico postre que no incluian en la degustación.
 En el plato degustacion venian, dos trozos de tarta de sidra, dos trozos de tarta de chocolate, ( brownie) dos trozos de tarta de queso, un tocinillo con base de almendra y macedonia de fruta ( esto digo yo que para desempachar , jajajaja). No tengo palabras, sobre todo para la tarta de sidra, y el tocinillo, mejor probarlo.
Cafes, y sobre mesa de media hora, mientras disfrutabamos de una buena charla llego a la mesa la cuenta.

LA CUENTA:
incluida la excepcional atencion del personal, el exquisito ambiente y la magica sensacion de que el dia no podia ir mejor, y el iva claro,122,02 Euros.
Eramos tres, con lo que si la factura fuera a escote, serian algo mas de 40 euros por persona. Caro? ni hablar, y creo que bien merece la pena.



El Restaurante Eutimio , esta dentro de un complejo hostelero, que asi mismo dispone de hotel de tres estrellas, perteneciente a la red de Casonas Asturianas, y tambien tiene conservera propia, ofreciendo a sus clientes y visitantes la posibididad de adquirir productos de la zona,anchoas, patés y diferentes formatos y presentaciones de Bonito del norte en Aceite de Oliva virgen.
Por ultimo , os pongo una nota complementaria sobre la carta, evidentemente al ser puerto pesquero, en Casa Eutimio podreis encontrar una importante carta basada en el pescado y el marisco en sus distintas variedades y presentaciones de consumo ,asi arroces, calderetas, pescado al horno, a la plancha pueblan en su mayoria la oferta, tambien podreis encontrar, platos de la gastronomia tipica asturiana, Fabada, Pote, etc , carnes tipicas, entrecot y solomillo.
 Evidentemente lo mas recomendable es el marisco y el pescado, una paella de marisco por encargo, para dos personas, sale por unos 50 euros por persona,y os aseguro que os pondreis las botas.

. Contacto e informacion:Casa Eutimio C/San Antonio, s/n C.P.:33330 Lastres, Colunga (Asturias) Teléfono: (+34) 985 85 00 12 Fax: (+34) 985 85 08 00 Email: casaeutimio@fade.es

Restaurante Eutimio Lastres
Restaurante Eutimio Lastres

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